Después de tres prolongados días de incendio, los animales no tienen con qué alimentarse; la población de la zona afectada correría el riesgo de perder sus animales a falta de forraje, ya que es tiempo de estiaje y aún no regresan las lluvias. Hoy más que nunca se requiere el apoyo del Seguro Agrario y Banco Agrario en esta parte del distrito de Umachiri, provincia de Melgar.
Vacunos y ovinos buscan pastizales y mitigan su hambre en algunos lugares donde por suerte habría quedado un poco de pasto. Las familias campesinas, quienes perdieron los forrajes y pastos naturales, piden a las autoridades competentes que sean apoyados con pacas de avena ya que en los meses de octubre y noviembre recién llegaría la hambruna para los animales.
La mayoría de los pobladores se encuentran desesperados ya que su único sustento son sus animales y hoy temen que por falta de pastos puedan morir.
“Nosotros vivimos vendiendo la leche de nuestras vacas, pero ahora que se ha quemado todo el pasto, no tenemos cómo alimentar a nuestras vacas para que nos den leche, nosotros vivimos de eso”, dijo Fernanda Quispe, damnificada del dantesco incendio.





